domingo, 15 de septiembre de 2013

lunes, 13 de mayo de 2013

Estreno de la "Película de Ana" en MEGATV - USA

El próximo 18 de mayo estrenarán "La Película de Ana" en el canal de tv MEGATV (USA). Será en el programa Megacine, presentado por Gilberto Reyes.

Los horarios de emisión son:

WSBS –                         8PM
NATIONAL FEED -     8PM ESTE/ 7PM CENTRO / 5PM PACIFICO
PUERTO RICO -          7PM


También puedes ver el spot pulsando aquí

sábado, 11 de mayo de 2013

Gracias (de Isabel Allende, madre)



Me permito hoy la licencia de subir, con motivo de la celebración del día de las madres, un texto de Isabel Allende que me ha emocionado leer.
Es éste:


Por Isabel Allende

Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de póster.
¡¡ Mentiras!!! Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. (Aunque más de una vez queremos abarcar TODO).
Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos anestesia en el parto. Pedimos disculpas cuando están dormidos por los gritos y enojos de la mañana, besamos sus caras cuando duermen y les decimos cosas bonitas aunque nadie se de cuenta.
Madres que en todos los idiomas, tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.
Madres que tenemos que poner el despertador a las 6 para estar listos a la 8 y por mas temprano que te despiertes se hace tarde.
Nos peleamos con el Papá que a veces ni tiene culpa de nada y regañamos a todos….
Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.
Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la calificación porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua, el Nilo, o cuales son los municipios de tu estado, que, al final, a quién carajo le importa! (Pero no lo podemos decir.)
No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga sabor a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar una hamburguesa a la plancha o un simple lonche.... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.
No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un suéter.... Es que tenemos miedo de que se enfermen.
No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos, sucios y que huelen mal.
No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.
Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de Mejoralito.
Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás. Aunque les gritemos, y los enojos y los golpes para corregirlos que nos conviertes en malas madres y en brujas sin sentimientos.
Ustedes nos hacen felices.... cuando les encantan nuestras guatitas, las sopitas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele.
Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.
Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda estás, mamá, cosa que casi nunca sucede.
Cuando nos proponen casamiento porque somos "SU NOVIA". (y lo disfrutamos mientras llega la primer noviecita que nos destierra de ese lugar).
USTEDES NOS HACEN MEJORES. (Aunque no se los digamos)
Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un animal crudo antes de que les toque un dedito del pie.
Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo
carajo.... y estemos mas jodidas que nunca.....
Cantamos las canciones de "Las divinas" y de Patito Feo y vemos Bob Esponja y escuchamos a Jonas Brothers y compramos Notucid y Tempra y repasamos 5000 veces la tabla del 2, la del 3, la del 8, y arreglamos el carburador para llevar a los chicos al fútbol, al inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, al karate, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón, un vestidito...
Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que el pastel parezca un Pikachu y que el huevito parezca una cara feliz con la catsup. Hacemos maquetas escolares y Disfraces o al menos lo intentamos hasta la 3 de la mañana.
Y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.....
Sólo y exclusivamente para verlos felices.
 A NUESTROS HIJOS: VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.

Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como la lámpara que cayó en combate en la última guerra de la piyamada), para que fuera un lugar mejor para ustedes.

GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ. GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.
Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos, sopas, semillas y palillos (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente)
Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la refri.
Gracias por tus berrinches e insultos, por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria...
Son mis mejores medallas.
Gracias porque LOS AMO más que a mi VIDA.
Y ese, es el amor que me hace grande.
 Lo demás es "marketing"


Isabel Allende

jueves, 9 de mayo de 2013

Reflexiones de una actriz

Por María del Carmen Mestas
Fotos: Héctor Garrido

Laura de la Uz habla de su paso por el cine y la escena y de otros aspectos relevantes de su vida artística. Ella ha vuelto al set para uno de los papeles protagónicos del filme vestido de novia, de la realizadora Marilyn Solaya: se trata de una historia muy humana sobre la transexualidad.


Desde la estación de la madurez, el acertado manejo de los recursos expresivos y, en especial, su sensibilidad, Laura de la Uz se reafirma como una de nuestras actrices más dotadas. Ha logrado entrar en ese espacio de luz, en lo que pudiéramos llamar la maravilla del encantamiento para dar vida a personajes que han quedado en la memoria por su hondura psicológica, su densidad dramática… Cómo olvidar su actuación en Hello Hemingway, Madagascar o en su más reciente largometraje La película de Ana, que le valió el Premio Coral a la mejor interpretación femenina en el XXXIV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, cómo no recordarla en la escena en Electra Garrigó,La Boda o en Delirio habanero. Mediante el arte de la mirada o el gesto, la artista es capaz de manifestar la pasión interna de sus personajes: el desgarramiento, el vacío de la soledad, el amor que se marchita, la rebeldía… y todo dentro de la mayor naturalidad interpretativa. Siente seducción por las palabras, su tono e intención, ideas cabalgando en la memoria, resplandor o sombras, pero siempre divinas palabras, como expresión del pensamiento en su transcurrir. Ella goza a plenitud los procesos creativos en los sujetos de ficción, mujeres que emergen en las historias con sus obsesiones, a veces, recurrentes, las crisis existenciales, conflictos íntimos, tragedias, el mito extraviado en la locura, avatares… Breves apuntes Para esta habanera, nacida un Día de los Enamorados, en 1970, positivo influjo tuvo el hogar, donde vivió el amor de sus padres, tías y primos, y toda la parentela que pronto se convirtió en su primer público. Del abuelo, conoció historias que alimentaron su fantasía; una de las tías confeccionaba programas donde entrevistaba a Laura como si ya fuera una artista; la madre alegraba a todos con sus ocurrencias. Claridades del espíritu fueron aquellos gratos momentos en la casona de Los Sitios, con enseñanzas, juegos, travesuras y algarabía infantil. Anhelante por asomarse al mundo de la actuación, estudió en la Escuela para Instructores de Teatro (ENIT). Tiempo de múltiples afanes para conocer a los grandes de la escena. Autores y heroínas, dramas y comedias… y todo bordado en la pasión de quien se entrega y talla los caracteres humanos. Hizo interpretaciones para distintos medios y en la TV, es pectadores y prensa elogiaron su desempeño en series y tel e novelas como Blanco y negro ¡No!, El naranjo del patio, Para el año que viene y Oh, La Habana. Aparece en los filmes Esther en alguna parte, de Gerardo Chijona, y en La pared de las palabras, de Fernando Pérez. Durante 2012, hizo actuaciones en Y sin embargo… de Rudy Mora, Amor crónico, de Jorge Perugorría, y en Siete días en La Habana, de Benicio del Toro. Ahora, Laura está enfrascada en uno de los roles de Vestido de novia, largometraje de la realizad ora Marilyn Solaya, que toca el tema de género y la transexualidad.




Cuestionario para reflexionar

¿Cómo valoras La película de Ana en tu carrera?

«Ha supuesto la posibilidad de volver a hacer un personaje protagónico, oportunidad que se da pocas veces a las actrices en la filmografía cubana. Y ha ocurrido en un momento personal en que me siento madura como actriz y mujer.
«El mayor desafío a la hora de interpretar a Ana fue que la toma de conciencia, la evolución que va teniendo resultara orgánica, lógica, que no se vieran las costuras.   También fue un reto evitar la posible solución machista a la que podía tender su situación.
«La escena más difícil: la de la azotea. Al menos era la que más me preocupaba porque me daba mucho margen de improvisación. La dificultad se centraba en que Ana está en ese momento actuando de Ginett y debía ser creíble para los alemanes, pero dejando entrever el nerviosismo que ella siente ante esa situación. Y, además, en medio de toda esa cosa ilógica que ella dice, aprovecha que está detrás de la máscara que le brinda el personaje para empezar a hablar de su realidad como nunca antes lo había hecho».

Háblame de tu vínculo con Daniel Díaz Torres, los otros actores y, en especial, con Juliet Cruz.

«Ahora lo veo como una relación muy bonita, muy cercana, de mucha confianza. Daniel y yo nos hemos hecho un poco amigos: ha habido una buena química trabajando. Muy abierto a la hora de que yo pudiera intervenir con mis ideas, con mi criterio acerca del personaje, de cómo desarrollarlo. Fue muy fácil trabajar porque él sabía a dónde yo quería llegar y yo sabía lo que él quería hacer con el guión, y teníamos claro cómo queríamos trabajar eso de conjunto. Por otro lado, Daniel es una persona muy cariñosa, amable y con un tremendo sentido del humor.
«Compartí con un excelente equipo de actores y actrices. La comunicación en general, buena, distendida, incluso con los alemanes. Con Michael igual nació una amistad muy bonita. Es un actor muy sensible, muy orgánico, auténtico, que actúa con lo que siente verdaderamente; lo que le da una naturalidad que resultó maravillosa a la hora de actuar con él. Paula, Enrique son de alguna forma maestros a quienes yo suelo observar en silencio cuando interpretan personajes porque siempre se aprende. Nunca había actuado junto a Yerlín, y fue un descubrimiento lindísimo. Es una gran actriz a la que todavía no se le ha sacado el partido que se debiera. Con Tomás estudiamos de conjunto para construir su personaje y con la relación entre él y Ana.
«A Juliet tampoco la conocía y surgió una bonita amistad. Se trata de una mujer muy especial, una persona franca, sin dobleces. Y como actriz es estupenda como lo demuestran las tres películas que hizo el pasado año».


¿Hasta dónde es para ti un goce la interpretación de un personaje, has sentido alguna vez miedo al incorporar alguno?

«Siempre se siente miedo. Y a la vez es un goce porque me gusta hacerlo. Pero miedo siempre hay, por más conocimiento y técnica que una tenga, cada vez es como salir a la calle con una venda puesta: no sabes qué puede pasar».

¿Directores inflexibles o que te den margen a la improvisación o a lo que tus ideas puedan aportar para enriquecer los personajes?

«Nunca he trabajado ni querría trabajar con directores férreos. Me gustan los directores que ven a los actores y actrices como algo más que un simple instrumento, que los ven como sus colegas, compañeros que pueden incorporar sus ideas».

Santiago de Chile fue una escala importante en tu carrera, ¿qué le debes a la Escuela Internacional del Gesto y la Imagen, La Mancha, qué, en particular, a Rodrigo Malbrán?

«La escuela La Mancha fue todo un descubrimiento para mí. De hecho un descubrimiento que estaba anhelando. Necesitaba un tipo de escuela, un estudio, que despertara mi cuerpo y que despertara mi mente, en cuanto a la actuación y a los distintos modos de hacer teatro. A pesar de que recibí una completa educación teatral en la ENIT (Escuela Nacional de Instructores de Teatro), tenía una necesidad realmente grande de darle más coherencia teatral a mi cuerpo. Así que la escuela apareció en mi camino y, cuando conocí su plan de estudios, supe que eso era lo que estaba buscando. Le debo el haberme enseñado a observar, a comprender qué es realmente lo que tengo que separar para mi trabajo y cómo utilizarlo para poder acabar aplicándolo. Y me enseñó que la actuación no es solo algo que nace de la intuición, del talento, de las ganas que una tenga de actuar o de un estudio meramente psicológico de los personajes. Más bien la actuación se construye sobre el estudio del comportamiento humano, tanto en lo psicológico como en lo físico. Me mostró una forma más profunda de abordar un personaje. También me dio la posibilidad de acometer estilos teatrales que no se pueden encontrar en nuestro país, más allá de lo teórico. De este modo, pude trabajar con la tragedia griega, la comedia de arte o el clown, algunos de ellos estilos tan ancestrales que están perdidos en este lado del mundo. Y esta escuela me dio la posibilidad, además, de aprender cómo usar estos estilos antiguos, pero con un lenguaje actual. Y cómo saber, cuando trabajas con un texto, cuál es el estilo más apropiado para dotarlo de la estructura que permita decir lo que quieres sobre ese texto. 
«En cuanto a Rodrigo Malbrán, es para mí un maestro, quien me adentró en ese conocimiento. En los momentos duros, en los momentos de dudas que viví en Santiago de Chile, fue la primera mano que siempre encontré y que me empujó a seguir adelante hasta el final. La escuela exigía y yo tuve que hacerla trabajando de noche para poder vivir. Y en muchos momentos me sentí agotada, sentía que estaba a punto de plegar. Y Rodrigo fue, en ese sentido, mi sostén, me dio brío, impulso, fuerza para poder continuar. Hoy es un gran amigo».

Sé que gustas de la música…

«La disfruto porque es una fuente de inspiración constante para mí. De la música me nacen distintas ideas cuando perfilo un personaje o estudio un guión. A veces hay músicas a las que recurro porque me ayudan a buscar ese estado de ánimo para poder entrar en lo que voy a hacer».

¿Y el silencio?

«Lo necesito. Por nuestra misma profesión, los actores hablamos mucho; llegamos a un ensayo y todo es hablar, hablar, hablar… Sucede en los rodajes… Y sí, necesito del silencio. En los rodajes, por ejemplo, aunque comparto con todo el mundo, siempre busco momentos de soledad, de silencio. Y en mi casa igual. Necesito esa paz que brinda el silencio para sentirme, para saber de verdad dónde estoy, en qué estoy».

Se refiere con entusiasmo a la nueva propuesta cinematográfica en la que ahora interviene:

«Participo en la ópera prima de Marilyn Solaya, que se llama Vestido de novia. Es la historia de un transexual operado en Cuba. Estoy muy contenta de actuar en este proyecto que, además, lo lleva a cabo una mujer. Esta película aborda el tema de género.
Habla sobre la diferencia, habla sobre el respeto, que son asuntos candentes ahora en nuestra sociedad y que necesitan ser tratados específicamente en el país, donde todavía
el machismo y los prejuicios tienen un lugar privilegiado dentro de la sociedad».






CUADROS DE TEXTO DEL ORIGINAL DE LA REVISTA MUJERES

Crecimiento, satisfacción personal

«Me interesa ser una mujer que cada vez pueda alcanzar un poco más de sabiduría y que cuando llegue a la vejez mire hacia atrás y pueda estar satisfecha, pero no solo con lo que logró alcanzar con la profesión, sino con lo que haya logrado en la vida. Haberse sentido feliz. Y la felicidad tiene que ver con otras cosas que no son premios alcanzados ni cuántas películas hechas. Que cuando saques la cuenta al final de tu vida, eso que tú eres, en ese minuto antes de morir, sea lo más cercano posible a aquello que soñaste en
tu niñez, en lo referente al crecimiento, a la satisfacción personal.

En 2012 obtuvo el Premio de la Asociación de Críticos de Nueva York (ACE). Mejor actuación actriz visitante, por su papel protagónico en la obra Delirio habanero. En esta extraordinaria caracterización de La Reina, la artista canta y baila.



De: Revista MUJERES, nº 1/2013, páginas 18-21.
Descargar la revista completa en PDF en este enlace











sábado, 4 de mayo de 2013

Se compra un escaparate


Por: Luis Alejandro Rivera Paredes
Fotos: Fernando Valdés

(Asociación Hermanos Saíz, www.ahs.cu)

Laura de la Uz necesita otro escaparate. No se lo dijo a nadie, ni siquiera a la colega Magda Resik, quien la entrevistó en el Encuentro con… de este jueves, a propósito del 34 Festival de Cine. Ambas damas conversaban de los aciertos de Laurita en su carrera, de los momentos gratos, de las experiencias. Yo, desde el público, sabía que a la invitada le urgía conseguir un escaparate de más.

Ella tiene siempre algo que guardar. De la niñez, conserva los disfraces improvisados de su mamá, los juegos con los primos, la familia grandísima, las arepas. En otro rincón tiene dobladas las veces que se ha reído de sí misma, junto a algunas fotos del rodaje de Hello Hemingway. Por ahí también está guardado el título amarillento de la Escuela Nacional de Instructores de Teatro de 1992, así como el de la Escuela Nacional del Gesto y la Imagen de Chile. Y sucede que doce años de carrera ocupan mucho espacio en ese armario.

Sumen a lo anterior los miedos del hacer teatro, los retos reservados para cada día, los nuevos matices que aportar a las obras; también los gestos y las miradas imprescindibles ante la cámara de cine, o las caracterizaciones más simples y exactas para hacer televisión. Además, el orgullo de ser una actriz cubana, sabiéndose por ello dueña de las llaves de una puerta a la simpatía y la sonrisa. El año termina, y son habituales los inventarios. Laura necesita un poco más de espacio para poder guardar.

El Festival de Cine la ha traído a nosotros vestida de Ana, libre de prejuicios. Con total transparencia, Laurita se ha confesado enteramente satisfecha, al punto de reconocer lo hermoso de su madurez. En las calles habaneras, un jurado de gente común le augura desde ya el merecido coral. Y Laura sonríe, siempre sonríe, aunque sabe que su viejo escaparate sigue llenándose, en compañía de sueños que conocen poco la luz, entre ellos el grabar con su voz aquellas canciones que le traen nostalgia y agrado. Esta mujer reconoce tener una deuda con la vida, y es la música: para ella, una forma diferente de sentir, la más sublime de las artes.

Laura sueña, anhela un rincón donde traer a los amigos a compartir las canciones con la actuación, la poesía y la charla inteligente. Ella es más que una actriz, siente que tiene una misión con su público y nuestra cultura. Percibe que en Cuba hay un estilo diferente para actuar, y lo hace suyo.

Las pieles con que se ha vestido nos hablan de Laurita, aun conservan su olor. Ese otro escaparate de nuevas sensaciones, pintado de verde y bañado de mar, esculpió para esta cubana una llave de luces y telones.


Enlace original del artículo:
http://www.ahs.cu/secciones-principales/audiovisuales/noticias/se_compra_un_escaparate.html


miércoles, 1 de mayo de 2013

Primavera


Primavera, luna llena,  los cuarenta haciéndose presentes, pre adolescencia, hormonas revoloteando,  lluvia, pájaros que anidan, crían, aman. Primero de mayo, todos a la Plaza, Amanda que llega, Héctor que se va. Quedarme en casa, ver la vida pasar, escuchar a Drexler,  querer tener algo que decir y plasmarlo en esta hoja, algo sobre estas ganas tremendas que de pronto me asaltan, unas ganas de cambiar, de darle un giro a la vida, de decir con otras formas de decir, CREAR!!!
La locura forjándose dentro, el espíritu que se revela ante la rutina y no puedo hacer oídos sordos, no a él. Me agita, me impacienta, quiero que sea ya! El día de la liberación. Ay, qué días tan lindos aquéllos en los que nos liberamos, aquéllos en los que saltamos al vacío sin saber que será del qué vendrá. Abrirle paso a la vida, así, de la manera más pura y primitiva, la vida que se presiente, se sueña, se visualiza, pero no se planifica, no se trazan estrategias…..ay, qué lindos días aquéllos en que nos dejamos llevar, fluir por nuestra voz profunda, por nuestra verdadera voz, que nos devuelve nuestra esencia sin prejuicios y  sin miedos por lo que vendrá… sin nostalgia por lo que ya fue. Cambios rotundos, 180 grados girando en tu vida, la otra cara de la moneda, el lado oculto de la luna, descubrirlo, escuchar lo que nos espera, tantear a ciegas, disfrutar de la sorpresa, plenitud del vacío, del comenzar de nuevo y que viva la vidaaaaaaaaaaaa! Reconocer la certeza que siempre ha anidado dentro de ti….nada comienza, nada termina, todo es un eterno fluir, ir y venir, círculo infinito y bello de ver la vida pasar, las altas y las bajas, la claridad y la oscuridad, el día y la noche,  el invierno y la primavera…todo, de manera tan natural. Bello, bellísimo contemplar la vida en su totalidad, sin forzar nada, tan sólo permitir que suceda, sin dudas, todo será… como tenga que ser y entonces…actuar, salir a la calle, saludar a todo el que te encuentras, bañarte en un aguacero, tomarte un helado, besar a quien amas y contarle que lo amas, caminar, mirar arriba, a la copa de los árboles, escuchar a los pájaros, conversar con ellos, mirar las nubes e imaginar figuritas, cantar una canción bien infantil a toda voz, puede ser esta misma que escucho ahora, que me recuerda con su melodía lo bonito de la vida…Inoportuna, de Jorge Drexler, bailarla en la sala de tu casa, disfrazarte….y seguir bailando….la misma canción si quieres, no importa, sigue dejándote llevar, llama a un amigo, dile que lo quieres, sal a tomarte un trago, aunque tan solo sea …limonada frapeada, dibuja, baila con tu hija, ayyy, dile que la amas, mucho, muchísimo, tanto que, claro que sí, también puedes concebir la vida sin ella: con ella en libertad, háblale del amor, ríete de sus cosas y de las tuyas….muchísimo más, haz el ridículo, ríete de tu ignorancia, de tanta bobería que te ronda la cabeza a veces, casi siempre, ríete de ti, sí! de ti misma…y sana tu alma para este nuevo amanecer, pequeña ave de paso.

Laura de la Uz, filmando “Vestido de novia” 


(Fotografías © Héctor Garrido)

viernes, 4 de enero de 2013


El 16 de diciembre de 2012, Laura de la Uz, recibía el "Premio CORAL a la Mejor Actuación Femenina" en la edición XXXIV del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, por su papel protagónico en el filme de Daniel Díaz Torres, la Pelicula de Ana.

En el acto de entrega de los Galardones del Festival, celebrado en el Teatro Cultural Carlos Marx de La Habana, Laura de la Uz, desde el estrado, quiso tener unas palabras de agradecimiento. Son estas:

"No puedo evitar recordar, en este precioso momento, que hace veintidós años, dos grandes mujeres de la actuación (Beatriz Valdés y Hannah Shygulla) me entregaban este mismo premio ante una abarrotada Ciudad Deportiva y mi abrumada alegría.

Cómo evitar recordar y agradecer eternamente a mi amadísimo Fernando Pérez.

Quiero agradecer a Daniel Díaz Torres, la oportunidad que me ofreció de darle cuerpo a este increíble personaje. Agradecerte, Daniel, por abrir las puertas para que yo pudiera crear tan libremente.

A todos los actores que compartieron conmigo esta película, en especial a Yuliet Cruz, por su complicidad y talento.


A todo el staff, comenzando por Raúl Pérez Ureta, su fotógrafo, por hacerme sentir tan cómoda, tanto, que a veces no sentía la presencia de la cámara. Gracias a todos, por su apoyo y cariño. Sin ellos sería imposible hacer del cine una realidad.

A cada uno de mis maestros, por entregarme el conocimiento.

A Mirtha Ibarra, porque un día toqué la puerta de su casa y, sin conocerme, creyó en mí y me entregó su tiempo y su fuerza.

A mis amigos y mi pareja, por regalarme oídos, sonrisas y abrazos, cuando más los he necesitado.

A mi preciosa familia por recorre este largo camino a mi   lado.

Y a todos los cubanos, que además de su cariño, siempre me tienden una mano. Al médico, al maestro, al panadero, a la peluquera, al taxista, al cobrador y al vecino de al lado.

Quiero dedicar este premio a mis padres, Margarita y Gonzalo, por ser mis brazos y mis piernas. Por educarme bajo los principios y los valores que hoy me conforman. Por haber hecho de sus hijos y sus nietos, su prioridad.  Por su amor  infinito.

A mi hija, sencillamente por llegar a mi vida. Por comprenderme y porque cada día trabajo y me esfuerzo para que siempre vea en mi su ejemplo, su luz y su guía.

A todos mis colegas actores, por compartir conmigo una carrera tan linda, pero tan dura."

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        "La película de Ana" ha sido galardonada con tres corales en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano (Mejor Guión Original, Premio Distribución y Mejor Actriz femenina).

         Además, "La película de Ana" ha sido elegida como mejor película del año para Cuba por la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica (ACPC).

       La "Película de Ana" será estrenada en los cines el próximo 17 de enero, tras su exitoso paso por el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.